| Portavoz de la Embajada China declara la verdad del Incidente de Urumqi |
| 2009/07/20 |
En la noche del día 5 de julio, en Urumqi, la capital de Primera, ¿se trata de un acto criminal o una protesta pacífica? Según las cifras de hasta las 23 horas del día 10 de julio, del incidente arrojó un saldo de 184 muertos, de los cuales 137 son de la etnia han y 46 de uygur, 1,680 heridos, 260 automóviles quemados, 203 tiendas atacadas y14 viviendas destruidas, lo que ha demostrado una cuantiosa pérdida humana y material de los inocentes, el orden social severamente disturbado y la dignidad de la ley brutal desafiada. ¿Cómo puede considerarse un hecho de esta naturaleza como una manifestación pacífica? Ningún gobierno del mundo se quedará con los abrazos cruzados frente a esta llamada "manifestación pacífica", que no fue solicitada ni aprobada previamente, siendo ni siquiera justificada en cualquier país occidental. Segunda, ¿el suceso fue intencionado por las fuerzas separatistas o consecuencia de las políticas étnicas del Gobierno chino? Desde la fundación de la nueva China de hace 60 años, el Gobierno central ha aplicado una política de autonomía regional en las zonas habitadas por las minorías nacionales incluido Xinjiang para garantizar los derechos legales de ellas en lo político, económico y social. En Xinjiang los habitantes de uygur ocupan un 60% de su población total y conviven en armonía con otras 46 etnias desde hace mucho tiempo. Han sido bien protegidas su cultura, religión y costumbre y se han obtenido admirables progresos económico-sociales en la región, viviendo el mejor momento de la historia. Sin embargo, en los últimos años las fuerzas separatistas de Xinjiang han intensificado las actividades pro-independistas en conexión con las fuerzas extremistas religiosas y terroristas de "Turquestan Oriental" , lo cual han llevado como resultado al Incidente de 5 de Julio en Urumqi. Tercera, ¿quién organizó y orquestó esta drama? El 26 de junio en una fábrica de juguetes de Shaoguan de De todos los escenarios arriba evidenciados, se llegaría fácilmente la conclusión de que, el incidente lejos de ser un problema étnico, ni religioso, ni derechos humanos, se trata de un principio de salvaguardar la integración de la patria, defender la solidaridad nacional y en contra de la intención separatista, lo que representa el máximo interés de toda la nación china incluidos los 21 millones de ciudadanos de Xinjiang. El Gobierno chino tiene toda confianza y capacidad para cumplir con las funciones constitucionales. En la actualidad la situación está bajo control y está restaurándose el orden social en la ciudad de Urumqi. |