| El mercado cultural llama productos "hechos en China" |
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La presentación de la obra televisa "Dae Jang Geum" ha llevado aparejada la fiebre de la cultura sudcoreana a través de todo el mundo, salvando los sectores de turismo y de restauración de ese país en trance de un rápido descenso. El sector de dibujos animados de Japón ha ocupado el 62% del mercado mundial para convertirse en la tercera industria más importante de ese país.?La película A Ballad of Hua Mulan, elaborada esmeradamente por la Walt Disney Co. de EE.UU., se proyecta en una gira por todo el globo y ha aportado una taquilla de más de 400 millones de dólares convirtiéndose en una de las obras del mayor rendimiento de la empresa. Hoy las industrias culturales y recreativas, representadas por cine, las obras televisas, el mundial de futbol y los Juegos Olímpicos han pasado a ser , con desenvoltura, sectores pilares de la economía mundial de la época contemporánea. La industria cultural, como uno de los sectores emergentes que han adquirido la mayor pujanza de desenvolvimiento a escala global, tiene un ritmo de desarrollo muy por encima del ritmo general de la economía mundial. Es denominada industria de oro del siglo XXI. Se trata de una guerra sin humos en el campo cultural, detrás de la cual una serie de cifras no admite optimsmo para China. En la actualidad el mercado cultural del mundo está dividido en cuatro partes: EE.UU. ocupa el 42,6%; Europa, el 33,9%; Asia y países del Pacífico Sur, el 19%; y los países restantes, el 4,5%.?Es un pastel atractivo, pero entre el 19% que corresponde a Asia y países del Pacífico Sur, ¿cuánto le corresponde a China después de deducir el 10% para Japón y el 3,5% para Corea del Sur? Muchos país se han percatado de que como una potencia cultural en vías de crecimiento, China cuenta con un gran potencial de mercado. Entre las primeras 500 trasnacionales del mundo la mayoría han hecho inversiones en China para disputar espacios de mercado con las empresas nacionales. EE.UU. Canadá y los países de la Unión Europea derrochan mucha imaginación y recurren mil maneras para ocupar espacios en el mercado chino. No sólo intensifican sus esfuerzos en los terrenos que les son favorables como cine, televisión y VCD, sino que también pretenden avanzar en gran escala hacia los terrenos de publicación, publicidad, hasta deportes y cultura.?Japón y la República de Corea clavan también sus ojos firmemente en el gran mercado cultural de China, esperando momentos oportunos para introducirse en los terrenos de cine, televisión, dibujos animados, hasta maquinarias de juegos y el arte de flores. La economía china está desarrollándose a ritmo acelerado, pero su poderío "software" en la cultura está muy lejos de poder ponérsele a la par. El concepto de "impulso enérgico del estilo de los han" es el ideal de China en sus intercambios culturales con el extranjero. Cuando abrimos la puerta nacional para acoger los productos culturales de otros países, el "estilo de los han" no ha llegado a la altura que esperamos en ultramar. Hasta ahora no podemos presentar productos culturales para hacer frente a "Dae Jang Geum", "Chibi Maruko Chan" y los productos de Disney. Los productos "hechos en China" no han respondido llamamentos para hacer su estreno. China aún se halla en una posición pasiva en los intercambios culturales, en la competición con el extranjero y en el comercio cultural. Las industrias culturales de China aún están basadas en lo principal en las representaciones tradicionales, el cine y televisión, espectáculos audiovisuales y publicidad. Está aún en la etapa inicial cuando se refieren a los diseños imaginativos, dibujos animados, juegos cibernéticos y otras actividades digitales, industrias éstas que están ampliamente desarrolladas en los países desarrollados.?Su capacidad para desarrollar la tecnología del sector es aún muy débil; el nivel de apoyo tecnológico está relativamente bajo; se halla en eslabones medios o primitivos de la industria en la división de trabajo internacional; aún son fenómenos bastante generalizados que obstaculizan el desarrollo del mercado cultural como compartimiento vertical y horizontal. Se observan tres barreras que impiden el desarrollo del mercado cultural: departamental, sectorial y regional. Es una práctica bastante general el sistema de acceso basado en el "origen" de los productos culturales. Están por perfeccionar los sistemas de inversión de riesgo y de financiamiento. Las empresas culturales en general no están al tanto de las exigencias y las reglas vigentes en el mercado internacional, y carecen de canales y capacidad para realizar una comercialización global. En semejantes situaciones las industrias culturales de China encaran tanto oportunidades como desafíos sin precedentes para su desarrollo. Para mirar de frente al mundo, China debe perfeccionar su estrategia cultural y reconstruir su imagen cultural. China tiene una tradición cultural de larga data y grandes recursos culturales. Allí reside su gran poderío para desarrollar sus industrias culturales con peculidaridades propias del país. |

