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Fiesta de Faroles, día culminante de la Fiesta de Primavera
2006/02/14
La Fiesta de Primavera, la  festividad más importante de China, culminará con la llegada de la Fiesta de Faroles, el 12 de este mes, cuando presenta la primera  luna llena del año, un símbolo de lo perfecto en la longeva  cultura del país asiático. 

     La Fiesta de Faroles, que se celebra el 15 de enero del  calendario lunar, se trata de un festival de mucha recreación y de larga historia. Según las tradiciones nacionales, durante esta  noche se suelen colocar miles de faroles para que la gente los  aprecie y trate de encontrar respuestas a los misterios que  guardan, así como comer, junto a sus familiares, los Yuanxiao,  albóndigas hechas de harina de arroz glutinoso con relleno dulce. 

     De acuerdo con las leyendas chinas, en la primera luna llena  del año, los antepasados chinos participaban en representaciones y diversiones y ofrecían sacrificios a la diosa de gusanos de seda;  cuando caía la noche, la gente colocaba antorchas y candelas en  sus patios y huertos para "iluminar gusanos de seda" y "expulsar  los ratones", con el fin de lograr una buena cosecha. 

     Según los datos históricos, se puede remontar a la época de la  dinastía Han (hace dos mil años). En aquel tiempo se practicaba  todas las noches el toque de queda en la capital excepto los días  14, 15 y 16 de enero, cuando se permitía a los habitantes salir  por la noche.  

     A principios de la dinastía Tang (618-907), la Fiesta de  Faroles se convirtió en una fiesta oficial de tres días de  duración, gracias a la prosperidad económica, cultural y social  del país. En esta época, los emperadores y sus familiares también  salían para disfrutar de la fiesta, que cada año más de cien  poetas realizaban composiciones para la ocasión.  

     En la dinastía Song (960-1127), cuando los chinos lograron  grandes éxitos en la ciencia y tecnología, como la invención de la pólvora, la brújula y la manera de imprimir, el festival se  prolongó a cinco días y las actividades festivas comenzaron a  extenderse a más regiones del país.  

     El vidrio coloreado y jade fueron ulitizados en los faroles,  que exhibían pinturas de personajes de las leyendas chinas. 

     A partir de Song, las celebraciones se diversificaron e  incluyeron canciones, danzas, marionetas, entre otras  representaciones folklóricas. La mayor celebración tuvo lugar en  el siglo XV, en la dinastía Ming (1368-1644), cuando la fiesta  duraba diez días.  

     En Beijing, existe hoy día una calle denominada "Feria de  Faroles", en la que durante la dinastía Ming se vendían faroles de día y por la noche se exhibían. Las luces iluminaban la calle en  la que también había música, acrobacias, danzas del dragón y del  león, así como otras representaciones artísticas.  

     La dinastía Qing (1644-1911) siguió la tradición de Ming, pero  las actividades festivas se enriquecieron aún más, añadiendo la  carrera de caballos, equitación, fuegos artificiales y  espectáculos con faroles ofrecidos por tres mil personas. En el  palacio real, también se colgaron faroles lujosos, e incluso los  de hielo. 

     Hoy en día, la Fiesta de Faroles sigue siendo una parte  importante de las celebraciones de la Fiesta de Primavera y una  ocasión importante para los chinos para divertirse y estrechar los vínculos con la cultura y tradición nacionales.  

     La gente visita exposiciones de faroles en los parques y  jardines, y también degusta "yuanxiao", un comestible hecho de  arroz glutinoso de forma redonda y de color blanco relleno de  azúcar y sésamo o azúcar y nuez, que simboliza la reunión familiar. 

     Al mismo tiempo de continuar las tradiciones, la fiesta también dispone de características de nuestra época, utilizando nuevas  técnicas y representando la vida diaria de las personas modernas.

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